Parece que la niebla oculta el miedo que siento por dentro al ver que te vas. Espero que encuentres en tu interior el valor de mirar atras y ver lo que dejas de mi. Ahora no soy mas que una mezcla sin rumbo de tejido vivo, neuronas divagantes y sangre fría.
A veces creo sentir un latido de mi olvidado corazón, pero no es más que el recuerdo que permanece en algún lugar de mi inexorable cerebro, que no cede ante mis suplicas de eliminarte por completo.
Intento borrarte,cada vez menos latidos. El recuerdo de tu voz desvanece, y se siente cada día más abstracta la esperanza de tu regreso, que mantiene una débil pero ardiente llama en lo mas profundo de mis entrañas.
La soledad comienza a atacarme y solo encuentro refugio en las alas de las sombras y la medicación, espero que puedas sacarme de este interminable trance, este circulo vicioso del que soy protagonista y espectador.Espero con ansias tu regreso.
Sobrevivo de las memorias, las cartas y las fotografías de lo que algún dia fuimos, estoy exento de las personas que me rodean, pasan levitando con gracia como fantasmas danzantes a mi alrededor.
Escucho la gloriosa melodía de la lluvia en mi ventana, y por un instante soy feliz. Después me invade una incurable tristeza, seguida por la ira que me trae de vuelta al mundo de los mortales, donde me siento tan vulnerable. Aterrado corro al rincón mas oscuro de lo que parece ser mi alcoba e hincado susurro tu nombre, y lloro en silencio para ahuyentar los fantasmas del pasado, que no abandonan este confinado espacio desde el día de tu partida.
El reloj de muñeca que dejaste junto a mi almohada sigue su interminable marcha, y me pierdo en la infinidad del tiempo y el silencio...El pelo en mi cara sugiere que ha pasado un mes, supongo que estoy muriendo de hambre, deshidratación o soledad. Contrario a mis creencias, morir así no es tan malo, no siento dolor alguno. Probablemente son los sedantes. No se si duermo o solamente sueño despierto. La soledad me esta acabando, me gustaría ver mi rostro pero destrocé mi único espejo en un ataque de ira.
Mi mente parece sobria, incluso lúcida en estos momentos, y me pregunto mientras encuentro un gran trozo de espejo debajo del baúl donde sigue doblada tu ropa. ¿por que te fuiste? sigo sin encontrarle respuesta a la pregunta que ahuyenta mis sueños y acoge al maldito insomnio. No me atrevo a mirame en el espejo, y nervioso noto como mis ojos se cierran en contra de mi voluntad.
Despierto.¿Donde estoy? ¿Dónde estas?. No siento miedo por primera vez en un largo tiempo. El frío abandono la habitación que se encuentra bañada por una hermosa luz ámbar, en la que flotan sin preocupación partículas de polvo que parecen seducirme, y me pierdo en su hipnotizante danza. Escucho con claridad la oda a la alegría proveniente del departamento vecino.
Parece que las voces y gritos en mi mente se cansaron de atormentar mi existencia y descansan en silencio. Me incorporo y veo el desastre que hay en mi habitación. Como en piloto automático, sin prestarle demasiada atención a mis torpes movimientos recojo las cartas, la ropa los trozos de espejo, mientras medito sobre lo acontecido.Todo parece tan distante.
SEGA